Revolutionary Road está dirigida por Sam Mendes. Eso ya le ha un alto tanto por ciento de posibilidades de convertirse en una especie de clásico de su género. Da igual el palo que toque: ya sea comedia ácida (American Beauty), intriga de mafias (Road to Perdition), bélica (Jarhead) o dramón (Revolutionary Road), parece que Mendes conoce cual es la tecla adecuada para hacer que la película funcione como un reloj suizo. Y justo en este punto es cuando entra Revolutionary Road: la historia de una pareja de clase media cómodamente instalada en el American Way of Life, pero que han dejado olvidados los sueños que perseguían.Mendes maneja la historia con un pulso de hierro, contando las histéricas discusiones de la pareja de una manera asfixiante, dosificando una tensión que en ocasiones se vuelve insoportable. Es un dramón con todas sus letras, pero eliminando de la palabra sus connotaciones despectivas: Revolutionary Road te arrastra con el desasosiego de esta pareja, te engancha, te maltrata.
Y si no eres muy amigo de los dramas, esta película merece la pena sólo por tres escenas, geniales: el tenso desayuno "feliz" (nunca pensé que unas palabras amables pudieran ser tan inquietantes), un final magistral y todos los momentos en los que aparece Michael Shannon, simplemente magnífico y que espero gane el oscar al mejor actor de reparto al que está nominado. Y sinceramente, no entiendo como esta película sólo tiene tres nominaciones: actor de reparto, dirección artística y vestuario. A pesar de que se debería contar también el Oscar a mejor actriz para Kate Winslet, que ya ganó el globo de oro a mejor actriz (Revoulutionary Road) y mejor actriz de reparto (El lector), y para los oscars la han nominado por el lector. Está soberbia.
Revolutionary Road se merece estar entre las mejores. Ha sido injustamente olvidada. Ojalá que las que me quedan por ver demuestren que me equivoco.


2 comentarios:
Lo estaba dudando pero iré a verla!
Gracias! ;)
Espero que te guste lucilux!
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