miércoles, 29 de octubre de 2008

Remontando el vuelo

Segundo día de nuestra estancia personal en la Seminci. Afortunadamente, las tornas han cambiado, y lo que comenzó siendo un desastre a nivel personal, organizativo y en cuanto a la calidad de las películas vistas, ha cambiado, y para bien. De la comida cutre de un bar pucelano hemos pasado al cocido madrileño de la madre de nuestro querido amigo Diego, que ni cenar pudimos después. En el tema de las entradas, hasta he podido conseguir algunas de prensa, milagro, milagro. Y las pelis que pudimos ver ayer, otras tres, nos dejaron un buen sabor de boca.

Nuestras plegarias al niño Jesús con postura chiquitistaní han dado sus resultados.


"Un lago blancoooo un lago negrooooooo"

La primera película que vimos fue "Doctor Alemán", la historia de un joven médico alemán (sí, se han currado el título) que se desplaza a Colombia para realizar sus primeras prácticas. Allí, su temperamental carácter le hace implicarse y tomar partido en la lucha entre bandas y no limitarse a curar las numerosas heridas de bala que día a día llegan a su hospital. Una producción seria, no como la presentación de la película en la que textualmente se dijo: "vamos a ver la película en su versión original en alemán con subtítulos en castellano e inglés". Finalmente, casi toda la película se narraba en castellano, con excepeción de algunos pocos fragmentos en los que los subtítulos en castellano sí hubieran sido necesarios, aunque, naturalmente, no los había.

Mientras tanto, Mario está muy atento y graba todos los carteles del festival.




Tras ésta, vimos "Estómago", una coproducción italiano brasileña que se desarrolla en Brasil, y que está intímamente ligada al arte culinario. Es la historia de un hombre que, de verse en la indigencia, pasa a convertirse en un importante cocinero desarrollando sus intintos primarios con la comida. Ácida, mordaz, y con unos muy eficaces toques de comedia, se postula como una de las favoritas para el público y quién sabe si para alguno de los premios finales, como, por ejemlo, mejor guión.

Diego está muy contento de las mejoras del festival de su ciudad natal y está dispuesto a olvidar la mala jornada de ayer entregándose de nuevo en cuerpo y alma a la Seminci:





Por la noche, la más flojita, "La pérdida de un diamante de lágrima" de la directora Jodie Markell a partir de un guión inédito del popular Tennessee Williams (autor de, por ejemplo, ‘La gata sobre el tejado de zinc’ o ‘Un tranvía llamado deseo’), en lo que supone la apuesta más comercial de este año en la Seminci. Un desarrollo muy teatral para una historia de amor y honor que no termina de convencer sin ser una ecatombe cinematográfica.

La Markell dice: "si no os ha gustado la peli, dejad que al menos ponga pose para la foto".


6 comentarios:

Ana dijo...

¡¡que envidia más grande!!
y nosotros aquí currando, espero que traigáis copias de las mejores pelis jejeje! besazo y no queméis pucela (o si .... jeje)

Mary Carmen Rodríguez dijo...

¡Muy divertida la primera foto Samuel!. A pesar de resultar un poco caótico el Festival de Valladolid te envidio, porque a mí también me gustaría estar ahí.

Sergio dijo...

Por lo que he leído por ahí la más valorada por ahora es la alemana "Cerezos en flor". Me la perdí y sólo la repitieron ayer, así que nada.
Yo ando corto de tiempo, así que este año no podré ver mucho.

Por cierto, ya que estás en Pucela, date el gusto de ir a "La Tasquita" a tomar un solomillo al roquefort y a "El Corcho" a por unas croquetas, que son acojonantes. Están al lado de la Plaza Mayor, así que no estarás muy lejos. Ya que te quejas de la comida cutre de un bar pucelano... jejeje.

Nada tío, que lo disfrutes y te seguiré leyendo

Vivir Rodando dijo...

Gracias por traernos la Seminci a nuestras casas

J. Jiménez Gálvez dijo...

Muy bueno Zamu, me descojono leyendo tus andanzas. XDXD

Samuel Rodríguez dijo...

Sí, cerezos en flor dicen que ha sido una grandísima peli. Por cierto que estuve en el corcho! Es grandísimo ese sitio...

Mmmmm tapitas vallisoletanas... y el sitio de pizzas al lao de la catedral también me gustó mucho, sobre todo por el ambiente rústico!

Saludos!