Poquito queda ya para que la Seminci eche ya el cierre a la exhibición de sus películas de sección oficial y mañana se decida quienes serán los premiados de esta 53 edición. Mientras tanto, nosotros seguimos al pie del cañón, viendo pelis y aguantando las rachas de lluvía y frío pucelano, ahora ya sin las deliciosas comidas de Mari Carmen, progenitora de Diego, que nos hacía comer sus manjares hasta que suplicáramos clemencia (no en cuanto a su calidad, por supuesto, si no a la cantidad ofrecida). Cocido, merluza, langostinos, pulpo... y todo buenísimo. Vamos, que ni en una boda. Desde aquí mandamos un abrazo muy fuerte a la casa Ruiz Hernández por el trato dispensado.

Mari Carmen dice: "No dejéis nada que tenéis que crecer y yo lo pongo todo rico rico".
En cuanto a las películas, hicimos un hueco para poder ver algún documental del ciclo Tiempo de historia, y la elegida fue El último truco, sobre la vida del especialista en efectos Emilio Ruíz del Rio, que ha realizado trucajes para films como 'Dune', 'Conan el Bárbaro', 'La niña de tus ojos' o 'El laberinto del fauno'. Todo lo hacía frente a la cámara, sin retoque digital, con una técnica que hoy en día está en vías de desaparación: colocaba un espejo ante la cámara y allí, directamente sobre él, pintaba paisajes que luego encajaba sobre el fondo real, de modo que al mirar por el objetivo ya percibías la escena completa tal y como iba a quedar en la película. Un maestro.
El documental, sin embargo, peca de exceso de sentimentalismo, de modo que se centra más en la vida del, por desgracia, tristemente fallecido artista en lugar de desmenuzar su trabajo e incluir los procesos completos de sus trucajes y el resultado final en las películas. No obstante, recomendable para aquellos que sientan algo de curiosidad sobre cómo se hacen los efectos especiales sin el tan nombrado "fondo azul" que ahora es capaz de sustituir a cualquier decorado.
Sigfrid Monleón, director de El último truco.
Continuamos con la argentina Villa, una historia sobre los suburbios de las ciudades en Argentina que pretendía seguir el estilo de la sensacional "Ciudad de Dios". Mmmmm definitivamente no, a pesar de que el director lo reconozca abiertamente, no se acerca ni a la mitad del nivel de la peli de Fernando Meirelles. Es una extraña historia de tres chicos que intentan hacerse con un televisor para poder ver el primer partido de la selección argentina en el mundial de Japón y Corea. Todos salen apaleados, pero al final te da la impresión de que no te han contado mucho... sobre todo porque la historia incluye buena parte del partido mientras observamos cómo los argentinos se desviven por el fútbol. De hecho, su director, Ezio Massa, asistió al pase de prensa con una camiseta del Valladolid. En la foto le acompañan Miguel Mato, director de la película Haroldo Conti, Homo Viator, seleccionada para el ciclo Tiempo de historia, y Marcos Jorge, director de la estupenda película brasileña Estómago, que pudimos ver el martes en sección oficial. Me costó reprimir mis felicitaciones a este último para no tener que hacer un cumplido también con Massa...

Aunque intentes hacernos la pelota, Massa, que sepas que no todos somos del Valladolid
La sección oficial nos dejó también el pase de El frasco, otra argentina que sí dejó un gran sabor de boca. Una historia minimalista sobre un autobusero tan reservado al que llaman Mudo, y que se verá envuelto en un enredo que se irá complicando cada vez más. Con un desarrollo cuidadosamente alejado de la verosimilitud, Alberto Lecchi, su director, plantea una narración pausada pero directa que enganchó a todo la sala y la hace acreedora de favorita a algún "espigazo" mañana.
Darío Grandinetti, protagonista de la peli, mira "el frasco" que le complicará la vida
En cuanto a los consejos y sugerencias de lugares de ocio y restauración, muchas gracias, los iré probando poco a poco en la medida de lo posible. En principio los comienzos en "El penicilino" parecen obligados... Por cierto, muchas gracias por todos vuestros comentarios. Me encanta saber de vosotros!
Seguimos en el ajo.
2 comentarios:
No es porque sea su hijo, pero mi madre cada día está más guapa.
amenos comentarios,me encanta leerte.
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