martes, 28 de octubre de 2008

Kaos en la Seminci

Madre mía. Ha sido llegar a Valladolid y comprobar que, aunque las comparaciones son odiosas, la organización de este festival anda muy muy lejos de muchos otros, como el de San Sebastián. Con esto no quiero decir que no me alegre de haber venido (señoritas de prensa, el año que viene quiero volver otra vez... eh?). Pero el kaos que impregna a organizadores, público y prensa es alucinante. Mirad, antes de que empiece a contar los pormenores, lo bonito que les ha quedado el Teatro Calderón, sede del festival:


Bueno, vamos allá. En primer lugar, cuando pregunto a qué sesiones y cómo puedo asistir como prensa, las simpáticas azafatas me dicen: "pues no sé, como cada día cambian..." ¿¿?? ¿Cómo? Finalmente me hacen apuntarme en una lista para conseguir invitaciones, emplazándome a volver en un rato para recogerlas... cuando volví nadie me las pudo dar. Me remitieron a las taquillas del propio cine, de allí a la entrada, y de allí a la zona de prensa otra vez... y así parece ser que con todo el mundo. Imposible organizarse y desde luego que aún no he visto una entrada. Consigo colarme discutiendo a golpe de acreditación con el puerta. Para el público la cosa tampoco está mucho mejor...

En su caso, parece ser que es el primer año que venden las entradas por internet. Bien, pues en algunas sesiones han vendido el doble de entradas: unas por internet, y otras en taquilla, duplicadas, para la misma sesión. Imaginaos el pifostio que se puede montar en un cine con overbooking... Están dando en el clavo estos de la seminci.

Pero bueno... nos intentamos olvidar de todo esto. Vamos a la primera sesión, "los reyes magos", una película finesa, o finlandesa, leches. Intimista y tal... bueno, ya me entendéis. La peli tenía cosas salvables, aunque por un pequeño detalle... cada diez minutos los subtítulos electrónicos en español se evaporaban. Bueno, estaban también en inglés, se puede seguir, no hay problema... excepto por todo un patio de butacas gritando aplaudiendo y pataleando para que restituyeran los subtitulos. No hay manera humana de seguir una escena intimista así. Os lo aseguro. El director de la peli, Mika Kaurismaki, se encontraba en la sala durante la proyección... ya podéis ver qué cara de mala ostia se le quedó. Con toda la razón.



Dos películas más pudimos ver ayer, la primera "Hollywood contra Franco", un documental sobre cómo retrataban desde América a nuestra querida patria durante la época de Paquito. Tienen buenas intenciones pero da la impresión de que se le podía haber sacado mucho más jugo, ya que lo que se cuenta al final es sobre todo la vida de un brigada internacional, y cae más en un sentimiento emotivo que no molesta pero que se aleja del meollo en el que se debería centrar la peli. Tras ella, Flame y Citron, una historia situada en la Dinamarca nazi que cuenta la historia de dos activistas del grupo de resistencia danés contra los nazis. Impecable factura pero su historia no me llegó a enganchar, quizá por lo enrevesado de una trama cuya multitud de nombre germanos me abrumó.


Mientras escribo estas líneas en la sala de prensa, las azafatas preguntan periodista por periodista... ¿tú tienes ya tus entradas? "Las de hoy, cuanto más tarde, más probabilidades hay de que tengamos aquí tu entrada..." "Si puedes justo antes de la siete... están por la mañana las la mañana y por las tarde las de la tarde..." y eso teniendo en cuenta que cada cine se rige por una norma distinta. Espero que se le tomen como una crítica constructiva...

Mario dice, "Seminci, portaos bien o el año que viene vendré con mis amigos Latin kings y sabréis lo que es el dolor".

2 comentarios:

Diego dijo...

La foto de Mario de miedo de verdad, más les vale a los de la seminci mejorar el festival porque no querría que Mario hiciera una locura.

Samuel Rodríguez dijo...

Mario desatado es capaz de provocar desastres ingentes... ya he rezado al niño jesús chiquitistaní para que por Dios no suceda